¿QUÉ ES LA ADHERENCIA A LA DIETA Y POR QUÉ NECESITO TRABAJARLA?

La adherencia a la dieta puede parecer algo “secundario” pero no me cabe duda de que es lo más vital. Da igual que vayas a hacer la dieta equilibrada, la keto, el ayuno intermitente, la dieta Dukan, etc. si no existe adherencia no va a tener nunca éxito. Por eso la adherencia es la capacidad de mantener la fidelidad con un plan nutricional a largo plazo haciendo nuestros los patrones nutricionales aprendidos y haciéndolos “nuestros”

 

¿CUÁNTAS VECES TE HAS PUESTO A DIETA Y HAS DURADO A PENAS 3 DÍAS? MOTIVOS MÁS COMUNES POR LA QUE NO GENERAS LA ADHERENCIA SUFICIENTES

Si has contestado sí ya está tomando conciencia de la importancia de la adherencia, gastas dinero en acudir a un dietista, inviertes tu tiempo y no te rinde, ¿qué ha pasado? Lo más habitual al hacer una dieta es que (dietista y cliente) no trabajen bien los siguientes aspectos:

  • va terminando un fin de semana de excesos y te arrepientes de lo que has comido y bebido. Necesitas calmar ese “yo” interior que está enfadado contigo por la cantidad de calorías que te has metido entonces te prometes que el lunes empiezas… Realmente no es una decisión, sino una reacción.
  • el estrés del día a día y la falta de tiempo
  • la prisa por lograr la pérdida de peso
  • falta de un objetivo bien determinado, creible y personalizado
  • tamaño de las porciones
  • no tener quién te controle y motive
  • entorno social: ¿has probado a estar a dieta mientras tu entorno no lo está y se empeña en hacer que te la saltes (toma un poco de esto, ¡venga qué no pasa nada!)
  • falta de motivación intrínseca: ponerse a dieta porque la gente lo haga o porque esté llegando el verano y “sea el momento”

 

¿CÓMO GENERAR ADHERENCIA A LA DIETA?

  • encontrar la motivación intrínseca: es decir, encontrar tú mismo tus propios argumentos que te hagan ponerte a dieta y seguir las prescripciones profesionales pertinentes para su éxito. Es algo dificil de hacer pero nuestro equipo tiene las herramientas necesarias para por medio de entrevistas ayudarte a lograr encontrar dicha motivación: tú motivación.

  • plantear una dieta personalizada y adaptada a tus gustos: la dieta que te generará la adherencia necesaria debe estar nutrida por alimentos que estés dispuesto a consumir. No te engañes, si te da “asco” o no te gusta nada de nada por ejemplo, brócoli en cuanto te toque consumirlo  vas a buscar mil excusas que te conduzcan a comer algo que no tenga nada que ver. Estoy seguro de que te gustan muchos otros alimentos saludables que te permitirán tener un menú equilibrado igualmente efectivo. De igual forma el nivel de dificultad de los platos tiene que ser consensuado con el cliente: si no tienes tiempo para cocinar hay alternativas para hacer platos que apenas requieran esfuerzo pero que sean igualmente saludables.
  • las cantidades: tener conciencia de que los alimentos de una dieta no son máginos per se. El pollo a la plancha y la ensalada no tienen cualidades mágicas que por comerlos automaticamente pierdas peso, osea, no vale comer “pollo con ensalada” si la ración que has consumido tiene 500 gramos de pollo y la ensalada está aliñada con ingentes cantidades de aceite de oliva. Al final semejante cantidad de pollo y el aderezo de la lechuga tienen tantas calorías como un gran plato de pasta. Cuidado con las calorías
  • marcar un objetivo y plazos realistas: tener una boda dentro de un mes no puede / debe justificar que quieras perder 8 kg, porque ante todo no es saludable ni realista. Un dietista o nutricionista es un profesional cualificado para indicar los plazos y objetivo concreto a lograr de forma saludable y realista. De igual forma, que un tercero (un dietista) te mida y te haga coaching de forma contínua aumentará exponencialmente tus posibilidades de lograr tu objetivo.
  • controlar el entorno: comunicar tu propósito a tu entorno y tratar de evitar los malos hábitos que te llevan a estropear todo lo avanzado. En casa suele ser importante buscar el apoyo de los demás componentes y tratar de acordar no tener alimentos poco saludables a mano (quién los quiera tomar puede salir un momento a por ellos y si es tu caso así tendrás margen para darte cuenta de lo que estás a punto de hacer). Por otra parte, los temidos fines de semana, no se trata de “dejar de vivir” ni de suspender la relación con los familiares y amigos, sino de poner orden y utilizar estrategias adecuadas de conciliación. Si tienes una cena esta noche y sabes que vas a “pecar” quizás sea interesante utilizar herramientas como las que ofrece el ayuno intermitente o quizás seas capaz de divertirte recortando calorías quitando los superfluo

¿Estás listo para empezar a cambiar tu cuerpo y mejorar tu salud?